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Edición Noviembre 2009
CARAS DE PIEDRA GIGANTES EN EL AUSTRO
Caras de piedras gigantes
(en el austro)
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Teodoro Rodríguez Muñoz
Investigación: Hallazgos decenas de esculturas gigantes, arqueología
Propuesta: Declaratoria Patrimonio UNESCO
Tema: Las Caras gigantes de piedra del Austro, Parte de la Investigación
Proyecto: Integral Cultural-arqueológico-turístico.
Ubicación: El Austro, Ecuador, Sud-América.
Ganador Primer Premio: Feria Internacional de Turismo del Ecuador (FITE); Premio: “Perla del Pacífico; Autor e Investigación del Artículo: Ing. Teodoro Rodríguez Muñoz; Revista Ganadora: “Cuenca Ilustre”; Gerente de la Revista: Ing. Patricio Miller Quito.
Derechos reservados del Autor


Caras o rostros de piedra gigantes

Las caras talladas en piedra, constituyen en la connotación filosófica la mayor evidencia y legado de la grandeza y de lo apoteósico de las esculturas gigantes o monumentales; trabajadas, esculpidas o readecuadas en roca a mano de los cañaris o una cultura antecesora aunque en correlación o apego directo como en estrecho ancestro con esta milenaria cultura. La actitud de vigilancia y la impresión magnánima de grandeza para los siglos perennizando el orgullo de la raza se repite en lo alto de la cordillera tanto en Ingapirca y otros. La posición de contemplación o veneración del rostro tallado con connotaciones religiosas, mitológicas y filosóficas se reitera y repite en todo el continente pero con menor escala, técnica, evocación, sobriedad y belleza que la cara o rostro apoteósico de Sigsig.
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La cara de Ingapirca

Los cañaris fueron por naturaleza escultores y talladores de obras artísticas a gran escala, que adecuaban en los accidentes geográficos y naturales que consideraban sagrados. La cara del monarca o de Ingapirca -puede ser- una de las últimas esculturas y representa el aporte y regalo cultural-escultural del apoteósico y experto pueblo cañari, enriqueciendo así: la simbiosis, mezcla y amalgama étnica-cultural de dos grandes pueblos; plasmado entonces y novedosamente en el “homenaje imperecedero de estos hombres a su raza”, impregnado para los siglos y generaciones en la imagen, rostro o “cara imponente de piedra colocada de costado y perfil” que se puede apreciar amplia y abiertamente desde una extensa cosmovisión y estrategia de visual lateral-vertical topo-geográfica, y que se integra también como otro aporte concepto y definición a la mitología anexándose al  mosaico de las caras talladas-cañaris monumentales. (Ésta vez la cara del monarca de Ingapirca -no simboliza- como el rostro acostado de Shabalula en: “una entrega, tributo o dádiva para los dioses”; sino más bien la misma representa o se constituye en su posición lateral: “la ostentación y alarde imperial ante los demás hombres y pueblos”). No existió sometimiento bélico y forzada imposición de los incas a los cañaris, hubo enmarcados acuerdos socio-políticos-culturales, se evidencia en la historia la gran resistencia que generó el pueblo cañari. ERROR ARQUEOLÓGICO: El erróneo nombre adoptado en la historia contemporánea como: “Cara del Inca” a una escultura u obra monumental de autoría de los cañaris, corresponde hasta ahora a un error arqueológico e histórico imperdonable y descomunal, equivocación dada en la denominación de la arqueología no muy contemporánea, pues la escultura es de autoría y creación de la cultura cañari. (Las primeras esculturas y gravados estaban ya implantadas anterior al castillo de Ingapirca y su trabajado e incisiones en las formaciones de la roca son de data primitivas y arcaicas, como también posiblemente la cara del monarca (la última esfinge) estaba implantada antes o de trabajo de fechas paralelas a la edificación inca). Existen evidencias que prueban que estuvieron vestigios cañaris anteriores y debajo de las ruinas de Ingapirca como coexistió también luego evidencias contemporáneas de un adoratorio religioso-católico español encima de las ruinas de Ingapirca, muy común como parte del acervo o influencia cultural y religioso pasado; pues los incas estuvieron poco tiempo en el austro mientras que las esculturas datan de fecha de decenas de miles de años atrás.
 
La cara de piedra de Shabalula
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El rostro de piedra tallada de Shabalula, es una escultura más del mosaico arqueológico de los cañaris; curiosamente la cara de Shabalula, se encuentra acostada observando a la diosa Luna (con el semblante hacia arriba), tallada en roca, desde una posición provocada o deliberada en su elaboración, ubicada en el cantón Sigsig; la misma que se encuentra incrustada e implantada en el suelo en un sentido horizontal. Existe permanentemente en cada escultura o gravado gigante, una intención permanente escondida preestablecida, en la que se hace conocer parte de la mitología cañari; en este caso en la cara de Shabalula, con: -la contemplación o veneración del hombre cañari a la diosa Luna: “en la eterna mirada”, como un tributo para el deleite de la Luna (desde arriba) como su tótem o diosa-. LA ETERNA MIRADA: En el análisis de la posición deliberada de la -eterna mirada hacia arriba del rostro gravado acostado reverente- con connotaciones religiosas, sociológicas, mitológicas y filosóficas, que simboliza en la esfinge el ánimo de perennizar a una raza o cultura ancestral-milenaria para los siglos, encontrándose latente el homenaje imperecedero, respetuoso y altivo a la diosa de los cañaris (deliberadamente el concepto y definición de la reiteración y lo infinito siempre se encuentran presente en la cultura cañari). Se observa intacta y viva, como condición pura, innata: lo perenne; prevaleciendo en lo mundano y la definición y en simbiosis: la cosmovisión e interpretación que tenía este pueblo en el concepto de ver lo infinito, la eternidad; circunstancia ésta siempre presente en estos hombres: repetitiva y reiterada. Como es característico en estas esculturas a gran escala, cerca del rostro de piedra tallado se encuentran vestigios arqueológicos propios  de la cultura cañari.
 
Caras de piedra de Huasipamba

En el textura artística-cultural de las caras gigantes talladas en piedra de los cañaris, se identifican o bifurcan claramente en tres contextos, connotaciones o corrientes definidas y establecidas: 1) Religiosos y filosóficos: tributos 2) Bélicos y de estrategia o posición guerrera: resguardo y amedrentación. 3)  De ostentación, homenaje o perennidad: en la impresión de grandeza imperial y reivindicación de su raza para los siglos. La cara de Shabalula fundamenta, sustenta y arraiga una connotación y conceptuación religiosa-teológica y filosófica en la contemplación, reverencia y veneración sideral (enumerando también entre otros rostros esculpidos en el austro aunque en menor ahínco como las Caras de piedra de: Girón, Padre Urco (Cajas),  ciudad de Cuenca (parroquia de Llacao). Mientras que las correspondientes caras gigantes y monumentales de Huasipamba (Shaglli), Rumalda (Soldados) y Carachula (Santa Isabel) encierran en la conceptuación pronunciadas connotaciones socio-psicológicas-bélicas y de estrategia guerrera, en la impresión de las caras de piedra: de resguardo y amedrentación-figurada (no olvidemos en la historia que el pueblo cañari siempre fue guerrero). CONNOTACIONES: La vanguardia, novedad y perfeccionamiento en la técnica y tema artística-cultural-continental sociológica-bélica y guerrera, se dio en mayor escala y sobriedad curiosamente en los rostros aislados de las esculturas y gravados gigantes de Huasipamba y Carachula, constituyéndose el epicentro regional y la cúspide del afloramiento de la práctica escultórica en la mencionada corriente y de la arquitectura constructiva en el arte de la cultura cañari (Fotos de Huasipamba archivos M. S. I.). Encontrándose mientras cerca de las caras de la Rumalda jeroglíficos gravados en piedra gigantes; como resulta también en parentela y parecida connotación las esculturas de la isla de Pascua en dirección a los polos del cono sur americano con la novedad y relación directa con las caras talladas de piedra del austro aunque en la exposición y exhibición múltiple-colectiva artística cultural. En la provincia de Loja existen esculturas gigantes y restos arqueológicos con apego cultural-artístico a los vestigios encontrados en las inmediaciones de los rostros de Pascua.

Otras caras talladas gigantes
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Los rostros esculpidos y adecuados en roca se reiteran en toda la geografía del austro como también continental americana, mostrando así entonces una interrelación cultural mitológica intercontinental; aunque curiosamente en el austro se encuentran en acopio y en estrechez geográfica el amontonamiento de las mismas y en condición subgéneris, especial, enriquecida y providencial el epicentro de gravados y esculturas apoteósicas de los dioses y tótems cañaris perennizados en los siglos (la desaparecida culebra sagrada cañari entre otras). Está estampado también el origen de la raza como la perfección de la contemplación, veneración y reverencia religiosa en Shabalula; situaciones y parámetros arqueológicos que individualiza a Sigsig como un terruño de enorme y elegido potencial patrimonial arqueológico continental. Enumerando otras caras gigantes de piedra en el austro: Caras Gigantes de: La Rumalda (Soldados), Rostros de piedra de la parroquia de Baños y muchos más emplazados y existentes en el anonimato en la zona austral (Existiendo en el Austro muchísimas caras gigantes de piedra precolombinas más, labradas y readecuadas por la mano del hombre; representando la zona austral como el origen y semilla donde nacen las esculturas que luego se riegan en el continente)
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